NOTA DESTACADA DE CORREO FARMACÉUTICO: Profesión farmacéutica: Autopercepción vs. percepción de la sociedad

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La COFA impulsó un relevamiento que llevó adelante la consultora Giacobbe y Asociados para confrontar la autopercepción de los profesionales farmacéuticos de todo el país con la imagen que tiene el público de su rol profesional. El objetivo fue obtener un panorama lo más real y amplio posible para poder analizarlo y generar iniciativas y estrategias en función de los resultados.

Jorge Giacobbe presentó los resultados en el XXXI Congreso Farmacéutico Argentino. Informó que la encuesta dirigida al público general se realizó a través de dispositivos móviles desde el 9 de agosto al 30 de septiembre de 2025 (1500 casos -margen de error 2,5%).

El muestreo fue ajustado por regiones para las provincias argentinas, secciones electorales para la Provincia de Buenos Aires y comunas para Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se tomaron grandes ciudades y el resto de localidades.

Al grupo de farmacéuticos se distribuyó a nivel nacional una encuesta por correo electrónico disponible desde el 19 de agosto al 16 de septiembre de 2025 (1000 casos -margen de error 3%).

 

Una identidad profesional en tensión: salud vs. comercio

El dato más fuerte del estudio es la brecha entre cómo se perciben los farmacéuticos y cómo los percibe la sociedad, especialmente los jóvenes.

· Los mayores de 50 ven al farmacéutico como profesional de la salud.

· Los jóvenes de entre 16 y 30 años lo ven principalmente como un comerciante.

Esta transformación en la imagen según los grupos etarios está ligada sobre todo a las necesidades de salud de las personas a través de las etapas de su vida.

Para la profesión, esto no es solo un problema de percepción sino de identidad. El 30,8% de los farmacéuticos encuestados también expresó definirse más como un comerciante que como un profesional de la salud.

Al no haber una identidad unificada, la profesión deja libre la interpretación al imaginario social para establecer una definición.

Otras palabras que utilizó el público para definir al farmacéutico en la encuesta fueron: profesional, necesario, confiable, especialista, asesor.

 

Percepción de la farmacia

Los datos muestran que la farmacia no es identificada claramente como espacio de salud:

· 31,5% dice que es un centro comercial amplio

· 18,3% la percibe como centro de salud

· 49,6% no puede definir su naturaleza: “no sé qué es”

Si el espacio profesional es ambiguo, el rol profesional también lo es.

Más de la mitad -el 58.6% de los encuestados- afirmó no identificar al farmacéutico al ingresar a la farmacia. Esto refuerza la percepción de ambigüedad.

Farmacias de barrio y cadenas

El 68,6% informó utilizar farmacias de barrio para su demanda de servicio y un 31,1% farmacias de cadena.

El 40% de los que utilizan farmacias de barrio informó hacerlo por la cercanía domiciliaria y el 36.4% por la confianza en el farmacéutico. (El 0.5% mencionó hacerlo por servicios como el control de presión arterial y/o vacunación).

En cuanto a los que utilizan farmacias de cadena, el 13.1% las eligen por los descuentos de obra social; 11.3% por la disponibilidad de todo tipo de medicamentos; el 10.7% por la amplitud de horarios y el 9.6% por el consumo de otros artículos además de medicamentos.

 

Comportamiento en el consumo de medicamentos

El 23.9% dijo desconfiar de los medicamentos y tratar de consumirlos en situaciones de gravedad, mientras que el 16% prefiere resolver algunas cuestiones de salud con soluciones naturales, lo que plantea una importante necesidad de información profesional y un espacio para la intervención.

El 21,6% de las personas encuestadas dijo consultar a la web para obtener orientación.

También el 21,8% dijo consultar al farmacéutico en primer término sobre determinadas dolencias físicas menores y sus posibles soluciones.

La oportunidad: desconfianza en los medicamentos fuera de la farmacia

El 71% de los encuestados no tomaría un medicamento que no provenga de una farmacia. El 70,7% cree que habría riesgo si no existieran los farmacéuticos.

Esto demuestra que el farmacéutico sigue siendo el garante de seguridad del medicamento, incluso aunque no comprendan totalmente sus funciones.

 

La confianza está, pero sin comprensión clara del rol profesional

El público utiliza palabras positivas cuando se le pide que defina al farmacéutico: profesional, confiable, necesario, asesor. Pero al mismo tiempo:

· 28,8% cree que no habría riesgo si no existieran farmacias ni farmacéuticos.

· No pueden describir sus funciones ni servicios.

 

Autopercepción

· Un 68,2% de los 1000 farmacéuticos relevados se perciben como profesionales de la salud, mientras que un 30,8% dicen sentirse comerciantes.

· El 58,1% no está conforme con el modelo de farmacia que tiene la Argentina y un 67,4% considera que no es sustentable. El 41,4% sí está conforme y el 31,8% dice que es sustentable.

· El 84,9% considera importante continuar capacitándose. Hay un 3,3 que considera nada importante estar actualizados.

Oferta de servicios farmacéuticos

El 64,9% informó brindar un servicio farmacéutico, pero en la práctica, los resultados del estudio muestran que:

· Solo la toma de presión tiene presencia relevante (59,9%) entre los SF.

· Todos los demás servicios profesionales están por debajo del 9%: celiaquía (8,2%), test Findrisk (3,5%), pacientes ostomizados (2.6%), detección de apnea (1,4%).

· El 45,3% de los farmacéuticos no registra los servicios que presta.

· El 26,1% no se siente capacitado para brindar SF.

La sociedad está viendo una farmacia centrada en la dispensa y la venta de productos.

 

Demanda de reconocimiento y malestar profesional

· La mayoría de los farmacéuticos considera que la profesión es poco (45%) o medianamente valorada (37,2%).

· Sólo un 17,4% la percibe como muy valorada.

· El 55.9% quisiera cambiar el reconocimiento social. Hay una demanda de reconocimiento por parte de la sociedad, pero en la propia profesión hay un conflicto con la identidad (profesionales de la salud o comerciantes).

· El 58,1% no está conforme con el modelo de farmacia.

· El 67,4% lo considera no sustentable.

 

En el grupo de población general, un importante porcentaje de los encuestados no sabían identificar al profesional del resto de empleados al ingresar a la farmacia, no sabían definir la función del farmacéutico ni los servicios farmacéuticos. Si no hay una identificación clara como profesional de la salud, si surge que más del 30% no ofrece ningún servicio asistencial más allá de la dispensa, el público no puede definir lo que no conoce.

 

En conclusión, del estudio surge la necesidad de afianzar la identidad profesional de los farmacéuticos, trabajar sobre la identificación por parte del público, sobre la implementación de servicios profesionales y su visibilización.

Es importante: expandir la implementación de servicios farmacéuticos, darles visibilidad en las farmacias.

· Brindar más actividades de formación continua para que todos los farmacéuticos puedan brindarlos.

· Sistematizar los registros de las intervenciones farmacéuticas y comunicar su impacto clínico.

 

Del estudio surge que:

· La sociedad valora al farmacéutico, pero no sabe claramente qué hace.

· La profesión se siente sanitaria, pero actúa de manera heterogénea.

· La farmacia se autopercibe como un espacio de salud, pero gran parte del público la percibe como comercio.

· La oportunidad es alinear identidad, práctica farmacéutica y comunicación.

· Esto debe surgir en primer lugar desde el trabajo cotidiano en la farmacia para luego expandirse en una estrategia de comunicación masiva.

· Es fundamental afianzar la relación y la comunicación con la comunidad, en un contexto de competencia con la tecnología por la atención y la confianza del público.

 

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