
Menos de la mitad de los chicos recibió en 2024 las vacunas del ingreso escolar, los pinchazos que algunos llaman “vacunas de los 5” y para otros es “de los 6” y que deberían aplicarse en algún momento a alumnos de salas de 5 años del jardín de infantes y de primer grado. Según datos oficiales del Ministerio de Salud, la cobertura de esas dosis imprescindibles cayó, ese año, entre 6 y 12 puntos porcentuales comparado con 2023.
Las cifras son récord. Jamás en los últimos quince años había habido tal derrumbe en este registro. Para completar el escenario de lo que pasa con la inmunización obligatoria, bajaron diez puntos porcentuales todas las vacunas que se deberían aplicar a los 11 años.
De estas últimas, sin contar la triple bacteriana acelular y la antimeningocóccica (ambas, en baja), sobresale que apenas la mitad de las chicas y varones preadolescentes hayan recibido en 2024 la dosis únicas que los debería proteger de futuros contagios -por vía sexual- del virus de papiloma humano (VPH o HPV, en inglés), una infección severa que puede derivar en lesiones precancerosas y cancerosas.
Los organismos de salud de referencia internacional y regional (OMS y OPS) recomiendan que las tasas de refuerzos no bajen más allá de 85 a 90 por ciento.
Otra dosis importante de los 5-6 años es la triple viral. La tiene sólo el 46,7 por ciento de los chicos que se tendrían que haber vacunado en 2024, aun cuando desde 2009 ostentaba porcentajes cercanos al 90 por ciento. Esta dosis protege contra paperas, rubéola y sarampión, infección que tiene en vilo a varios países y a la OPS y que este año preocupó a las autoridades locales, por varios brotes registrados.
En contraste, mejoraron las coberturas de inmunización para los primeros mil días de vida.
Fuente: Diario Clarín
