Un estudio publicado en la revista Blood Advances comprueba que las personas con sÃndrome metabólico, un conjunto de afecciones como obesidad, metabolismo de glucosa alterado, niveles elevados de grasas y colesterol en la sangre y presión arterial alta, tienen más probabilidades de experimentar coágulos sanguÃneos recurrentes.
Entre los pacientes diagnosticados con un tipo de coágulo de sangre conocido como trombosis venosa profunda (TVP), aquellos que también tenÃan marcadores de sÃndrome metabólico presentaban más probabilidades de experimentar otro evento de tromboembolismo venoso (TEV). Además, a medida que aumentaba el número de afecciones del sÃndrome metabólico que los pacientes acumulaban, también aumentaba su probabilidad de experimentar recurrencia de TEV.
Este es el estudio más grande de pacientes con TVP hasta la fecha para demostrar que el sÃndrome metabólico juega un papel importante en la recurrencia de TEV.
Los investigadores utilizaron una base de datos estatal, la Red de Indiana para Atención al Paciente, para analizar a 151.054 pacientes diagnosticados con TVP entre 2004 y 2017. Examinaron cuatro componentes del sÃndrome metabólico: hipertensión (presión arterial alta), hiperlipidemia (niveles altos de grasa en la sangre), diabetes (niveles altos de azúcar en la sangre) y obesidad, y descubrieron que el 68% de los pacientes con TVP también habÃan sufrido diagnosticado con al menos una de esas condiciones. La presencia de sÃndrome metabólico comórbido se asoció con un aumento del 17% en la probabilidad general de recurrencia del coágulo sanguÃneo.
Los investigadores, que pertenecen al Departamento de Medicina de Emergencia de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana, sugieren que abordar las condiciones de sÃndrome metabólico comórbido entre los pacientes con TVP puede aliviar o prevenir algunos de los efectos nocivos de la recurrencia de TEV. “Este estudio subraya la necesidad de realizar más investigaciones sobre el tratamiento simultáneo del sÃndrome metabólico además de recetar anticoagulantes –destaca la doctora Lauren K. Stewart, autora principal del estudio–. Los médicos ahora pueden considerar tener en cuenta si se está abordando la hipertensión del paciente, la hiperlipidemia, la intolerancia a la glucosa y si hablan con el paciente sobre el ejercicio y la dieta”.
Otro hallazgo interesante involucró el papel de la terapia anticoagulante: los investigadores encontraron que aunque los pacientes que habÃan sido diagnosticados con TVP y sÃndrome metabólico tenÃan mayores tasas documentadas y una mayor duración del uso de anticoagulantes, el vÃnculo entre el sÃndrome metabólico y el mayor riesgo de recurrencia de TEV persistió. Esto sugiere que el sÃndrome metabólico puede tener un efecto aún mayor sobre el riesgo de TEV que el observado, y que el efecto puede haberse minimizado debido a la terapia anticoagulante.
En última instancia, los investigadores esperan que sus hallazgos permitan a los pacientes y a los médicos trabajar juntos para abordar el vÃnculo entre el TEV y el sÃndrome metabólico. “Tener una o más de estas condiciones de obesidad, hiperlipidemia, hipertensión o diabetes crea un peor resultado para los pacientes con coágulos de sangre. Pero la buena noticia es que estas cuatro condiciones pueden tratarse y modificarse”, precisa la doctora Stewart.
Fuente: Europa Press

