
Representando a la Argentina, la vicepresidente de la COFA, Farm. Desirée Lancelle firmó la Declaración de Montreal sobre Enfermedades No Transmisibles (ENT), en el marco del 84° Congreso Mundial de Farmacia que se desarrolló en Canadá del 30 de agosto al 2 de septiembre.
El documento, impulsado por la Federación Farmacéutica Internacional (FIP) junto con sus organizaciones miembro, propone fortalecer el rol de los farmacéuticos como actores esenciales de la atención primaria de la salud, integrados a los equipos multidisciplinarios y con servicios profesionalmente reconocidos y remunerados.
La Declaración plantea ampliar la participación de los farmacéuticos en áreas clave como:
- Prevención y promoción de la salud.
- Detección temprana y evaluación de factores de riesgo.
- Vacunación a lo largo de la vida.
- Seguimiento de enfermedades crónicas.
- Optimización de tratamientos y medicamentos.
- Adherencia terapéutica y autocuidado.
- Educación y alfabetización en salud.
- Continuidad de la atención y derivación oportuna.
Las ENT —entre ellas las enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer y enfermedades respiratorias crónicas— constituyen la principal causa de muerte y discapacidad en el mundo. Frente al envejecimiento poblacional, la multimorbilidad y las desigualdades en el acceso a la salud, la FIP destaca la posición estratégica de las farmacias comunitarias como centros de Atención Primaria por su accesibilidad, cercanía con las comunidades y contacto continuo con los pacientes.
La Declaración identifica como áreas prioritarias las enfermedades cardiovasculares, salud mental, obesidad, prevención del cáncer, diabetes, enfermedades respiratorias crónicas, enfermedades de la piel, cesación tabáquica, actividad física, nutrición, inmunización, salud bucal, salud de la mujer y del hombre, envejecimiento saludable y determinantes sociales de la salud, entre otras.
La FIP insta a los gobiernos a reconocer a los farmacéuticos como proveedores de atención primaria, integrarlos a los equipos de salud, eliminar barreras regulatorias y operativas y desarrollar modelos sostenibles de financiamiento y remuneración de los servicios farmacéuticos.
La Federación Internacional y sus organizaciones miembro se comprometen a abogar por políticas, reglamentos y entornos de práctica que permitan a los farmacéuticos contribuir plenamente a la prevención y atención de las enfermedades no transmisibles.

